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¿Qué es hype y cuál es el origen del término?

Qué es hype

Posiblemente, una de las palabras que están de moda y escuchamos habitualmente es hype. Asimismo, es muy probable que hayas escuchado expresiones similares a «quedarse hypeando». Pero, ¿qué significa exactamente este término? ¿Sabes de dónde procede? ¿Se relaciona exclusivamente con los videojuegos?

En este post, vamos a intentar esclarecer esta expresión, que si bien es cierto proviene del mundo de los videojuegos, no solo tiene que ver con el entretenimiento. De hecho, esta palabra también se ha usado en el sector de la música, el cine, para hacer alusión a cierta personalidad, entre otros aspectos a destacar.

¿Qué es el hype?

Cuando usamos el término «hype» nos referimos a las expectativas que se crean alrededor de un producto o persona. En este sentido, cabe señalar que se sobrevaloran las cualidades de algo y se construye una imagen para crear una expectación. El propósito es llamar la atención y generar un impacto que despierte el interés.

El hype se puede decir que es el entusiasmo excesivo por alguna novedad que se relaciona con la tecnología. En algunos casos, se trata de una mentira si atendemos a criterios como la desinformación y exageración; pero, no siempre es así. Si se usa correctamente, su resultado será muy positivo.

El término hype en los videojuegos

Lo más normal es usar esta expresión en el mundo de los videojuegos, ya que la publicidad o las promociones de los mismos generan expectativas en el jugador. Por lo tanto, cualquier persona que conoce bien este sector estará más que familiarizada con el término mencionado.

Pero, para algunos «el hype» puede ser un mal endémico que termina decepcionando a un consumidor, si el producto no cubre sus necesidades. Por lo tanto, podría afectar negativamente a esta industria, aunque, desde el punto de vista del marketing, se caracteriza por ser algo deseable.

Cuando un nuevo videojuego va a salir al mercado, la mayoría de los consumidores esperan ansiosos esta novedad. Por esta razón, es normal que las ventas iniciales se disparen y que el producto se agote en el menor tiempo posible.

Es obvio que esto puede beneficiar a la empresa, pero también debe usarse con mucho cuidado, si no queremos que se convierta en un arma de doble filo. Una mala imagen o prensa repercute negativamente y afecta a próximos lanzamientos.

El rey del hype y sus hazañas

Peter Molyneux se ha proclamado como el rey del hype. El denominado «caballero de las Artes y las Letras» por el gobierno francés ha sabido cómo llamar la atención por sus hazañas y peligrosas aventuras. Sus palabras han sido capaces de cautivar hasta a la persona más incrédula.

No cabe la menor duda de que su forma de expresarse, su trato cercano, la forma de construir metáforas y sus promesas le han convertido en uno de los desarrolladores más entrañables del momento. Una de sus frases más recordadas es: «olé, vaya huevos tuve»

Aunque, son muchos los que le acusan de practicar la publicidad engañosa al hablar de características que nunca vieron la luz en sus juegos. De hecho, en más de una ocasión, el rey del hype tuvo que salir a la palestra y reconocer sus errores. Así fue en el caso de «Fable» al asegurar que iba a ser el mejor juego de la historia. ¡Nada más lejos de la realidad!

En el año 2006, Molyneux tuvo que admitir que su equipo no había estado a la altura de la trama principal. Tuvo que disculparse ante sus fans y asumir el grave error. Años después, en el 2010, declaró en una entrevista que «Fable» había sido una locura que tuvo que parchearse.

Los shooters más decepcionantes

Por otro lado, también cabe resaltar el papel tan importante que juega la imaginación del jugador. Este podría engrandecer las virtudes de un juego y crearse sus propias expectativas sobre un juego en base a lo que espera del mismo. ¡No siempre se cumple!

No obstante, en los últimos años, nos encontramos con algunos shooters que levantaron hype y decepcionaron a su público. Este es el caso de WolfensteinBrink o Rage, entre otros ejemplos que se pueden citar.

  • Concretamente, el Youngblood no era el Wolfestein III que se esperaba, y menos mal, que desde MachineGames y Arkane se aclaró este punto. La calidad nada tenía que ver con la de sus predecesores y esto supuso una gran decepción para el público gamer.
  • Por otro lado, tenemos que hacer hincapié en la apuesta de Splash Damage y Brink. Posiblemente, al salir antes de tiempo, le faltó madurez. Lo que parecía un entorno prometedor y dinámico, se convirtió en un combate bastante decepcionante y lleno de problemas técnicos. 
  • Finalmente, hay que hablar de Rage, un videojuego con mucho potencial, pero que tampoco estuvo a la altura. Se convirtió en un mundo monótono con una historia poco relevante. A pesar del éxito de id Software y DOOM, los desarrolladores tuvieron que enfrentar las malas ventas.

Por lo tanto, la tendencia mediática que se crea a raíz de la sobrevaloración y las promesas, bastante exageradas y desmesuradas, perjudican a la empresa y desarrolladores. Por lo tanto, si hacemos un resumen sobre títulos sublimes que se estrellaron, el texto daría para muchas anécdotas.

¿Cuál es el origen de la palabra hype?

Una vez que ya hemos conocido más detalles sobre este término, cabe destacar que la palabra hype viene del inglés y se traduce literalmente como hipérbole. Por lo tanto, nos referimos a un recurso literario que se caracteriza por exagerar las cualidades y características de una persona, objeto o situación. 

Si en un principio, este extranjerismo se utilizó con mucha frecuencia en el ámbito literario, este lenguaje coloquial también se ha usado en la propaganda política y el marketing y publicidad comercial. La capacidad de evocar sentimientos y generar emociones con una retórica propia es propia del hype.

Por lo tanto, se puede decir que el fenómeno hype es inherente al propio marketing y no tiene solución reparadora. Las empresas, y más en la época del neuromarketing, buscan cómo impactar al usuario y crear expectativas sobre sus productos o servicios.  En resumen, evitar la decepción en un futuro próximo dependerá ante todo de la ética empresarial.

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